
Inglorious Basterds inflama el alma con una violencia mágica. Tarantino me dijo, mientras la filmaba, que estaba haciendo su mejor película. Entonces le sugerí que cerrara con una línea que aludiera a las obras maestras.
Me dijo que lo iba a pensar, mientras hacía girar un puñal en su mano derecha.
Me dijo que lo iba a pensar, mientras hacía girar un puñal en su mano derecha.